
Hasta hoy solo lo había leído el Chamán.
A Ti

A ti Curandero, medicinariririri
A todo lo que Es, a lo eternamente sagrado
A mi misma, creatura que anhela
realizar su destino...
Y voy a tu encuentro sin siquiera sospechar
que me mostrarías la mismísima Gloria
la preciosa esencia, el más dulce de los perfumes
Que me enseñarías el Éxtasis Divino
Y me darías la más pura entrega de tu alma
brillando con tu canto, tu música
En donde sucede la más grandiosa oración
cuando tu te elevas y me llevas contigo
tan alto que quiero gritar, llorar, reír
Y respiro profundo y me vuelvo a alinear
para trascender la emoción del corazón
y saltar contigo al vacío de la existencia toda
Y soy abrazada, transportada a otro tiempo
a otra dimensión, donde la forma no existe
donde la mente desaparece
Y solo siento que estás en mi
Y cada célula de mi cuerpo se ilumina
me abres tanto, que siento que soy
el mismo universo que todo lo contiene
Y tiemblo, y me quemo
Y te digo susurrando
baja, más suave
No, no, sigue, sigue
Y siento que me sanas, que me liberas
Y voy pasando de la luz a la oscuridad
Y allí, en el mismo infierno
sé que tengo que ser valerosa
que estás tu acompañándome
Y veo tu luz, veo tu luz
Y siento tu poder, tu presencia
Y quiero aprender de ti
Madrecita bendíceme, sunarai anti
Curandero sáname, sunarai anti
Enséñame, enséñame, sunarai anti
que me mostrarías la mismísima Gloria
la preciosa esencia, el más dulce de los perfumes
Que me enseñarías el Éxtasis Divino
Y me darías la más pura entrega de tu alma
brillando con tu canto, tu música
En donde sucede la más grandiosa oración
cuando tu te elevas y me llevas contigo
tan alto que quiero gritar, llorar, reír
Y respiro profundo y me vuelvo a alinear
para trascender la emoción del corazón
y saltar contigo al vacío de la existencia toda
Y soy abrazada, transportada a otro tiempo
a otra dimensión, donde la forma no existe
donde la mente desaparece
Y solo siento que estás en mi
Y cada célula de mi cuerpo se ilumina
me abres tanto, que siento que soy
el mismo universo que todo lo contiene
Y tiemblo, y me quemo
Y te digo susurrando
baja, más suave
No, no, sigue, sigue
Y siento que me sanas, que me liberas
Y voy pasando de la luz a la oscuridad
Y allí, en el mismo infierno
sé que tengo que ser valerosa
que estás tu acompañándome
Y veo tu luz, veo tu luz
Y siento tu poder, tu presencia
Y quiero aprender de ti
Madrecita bendíceme, sunarai anti
Curandero sáname, sunarai anti
Enséñame, enséñame, sunarai anti
Zia, un atardecer del 11 de febrero del año 2007